Los casi dos años se me han hecho a la vez breves y eternos. Eternos porque han sido un tiempo trufado de dificultades de todo pelaje y condición y aderezado con los achaques que sufre mi madre y los mios propios que estoy que no valgo una castaña. Y breves porque visto en perspectiva me parece mentira haber estado ausente tanto tiempo y que me parezca que fue ayer.
En contrapartida también ha sido un tiempo prodigo en muñecas. He recibido una generosísima donación de una clienta que me ha regalado las muñecas y complementos de sus cuatro hijas y dos que conservaba de sus años infantiles.
También me he dado un pequeño homenaje comprando algunas muñecas que mi un tanto exiguo bolsillo me ha permitido.
Pero vamos a lo importante que es presentar en sociedad a mis Fannys que han llegado a casa hace escasos días.
Son seis señoritas que he conseguido a un precio más que razonable. La vendedora además me regaló zapatitos para ellas y una serie de piezas de ropa que no forman conjunto. Procuraré coser los elementos que faltan para completarlos más o menos.
Me encantaría adquirir algunos conjuntos completos para ellas. Veremos si más adelante me llega alguna buena oportunidad.
Las muñecas están en excelentes condiciones con el cabello sedoso, el maquillaje impecable y las pestañas completas en las mayoría de los casos. Tras un buen baño -con estropajo y grandes dosis de jabón- y una sesión de peluquería han quedado perfectas.
La única que está más baqueteada es la negrita, con la que debieron jugar bastante pues su pelo está un poco aspero y poroso y las articulaciones más sueltas. También tiene una mancha oscura sobre el labio superior, el maquillaje de los ojos practicamente borrado y alguna falta en las pestañas. De momento la tengo en tratamiento con peróxido de benzoilo. Para las fotos le he quitado la crema pues se ha negado a posar en las fotos con el pegote en la cara y me ha amenazado con largarse por donde ha venido si la obligo a exhibirse de esa guisa.
No tenía una Fanny en la mano desde el año 1974 en el que una amiga mía me enseño la suya y me cambio un catálogo de Fanny por uno de los mios de Nancy. Catalogo que aún conservo.
Comentaba esto porque me ha sorprendido lo bonita que es esta muñeca que recordaba como el colmo de la sofisticación. Una cosa curiosa es que los brazos y las piernas tienen una posición distinta, esto es: el lado derecho es diferente al izquierdo con la pierna de un lado ligeramente flexionada y el arco de un brazo más abierto que el otro. La muñeca es muy posable y adopta posturas de verdadera maniquí. Me gusta mucho la articulación de la cintura y la posición isquiática que puede adoptar la muñeca.
Esta es Sonia que luce el modelo Dalila al que le faltan los calcetines. El suéter estaba en muy mal estado y ha requerido múltiples remiendos. La suerte es que el peto de la faldita los tapa por completo.
Debo comentar que los nuevos miembros de la familia son un poco reservados y solo dos de ellas me han dicho su nombre. Supongo que cuando vayan ganando confianza se presentaran.
Una vez aseadas las chicas han asaltado -para esto no han sido tímidas- el ropero de las Leslys y las Pepas y les han tomado prestados sombreros, vestidos de punto, medias etc. Tampoco se han librado las Nancys cuyo joyero y caja de bolsos han sufrido el mismo trato.
Las Leslys han transigido pero me han hecho saber que son demasiadas para la poca ropa que tienen -en eso llevan razón las pobrinas- y me han arrancado la promesa de que les confeccionaré nuevas ropitas para ellas.
Las fotos son desastrosas. La hice con el teléfono y me temo que mis experimentos con los filtros y demás gaitas no han dado el mejor resultado. Si a eso le sumamos que están hechas en su mayoría a las dos de la madrugada y con un flash espeluznante, pues que os voy a contar.
Noelia ha tomado prestado un suéter y un gorrito a las Pepas. El bolsito y el colgante son de las Nancys. El pantalón creo que pertenece al conjunto Pinacle.
Y bueno, al menos las susodichas fotos sirven para que os hagáis a la idea de lo guapinas que son mis nuevas niñas.
Así llegaron a casa estas chicas. Las pobres muertas de frío, despeluchadas y bastante sucias.
Espero que mi negrita no vea estas foticos donde sale con la cara pringada de crema y los rulos puestos juasss...

























