martes, 12 de febrero de 2019

Recien llegadas



Lo mismo que yo, que llevo casi dos años sin actualizar el blog como es debido.
Los casi dos años se me han hecho a la vez breves y eternos. Eternos porque han sido un tiempo trufado de dificultades de todo pelaje y condición y aderezado con los achaques que sufre mi madre y los mios propios que estoy que no valgo una castaña. Y breves porque visto en perspectiva me parece mentira haber estado ausente tanto tiempo y que me parezca que fue ayer.
En contrapartida también ha sido un tiempo prodigo en muñecas. He recibido una generosísima donación de una clienta que me ha regalado las muñecas y complementos de sus cuatro hijas y dos que conservaba de sus años infantiles.
También me he dado un pequeño homenaje comprando algunas muñecas que mi un tanto exiguo bolsillo me ha permitido.

Pero vamos a lo importante que es presentar en sociedad a mis Fannys que han llegado a casa hace escasos días.
Son seis señoritas que he conseguido a un precio más que razonable. La vendedora además me regaló zapatitos para ellas y una serie de piezas de ropa que no forman conjunto. Procuraré coser los elementos que faltan para completarlos más o menos.
Me encantaría adquirir algunos conjuntos completos para ellas. Veremos si más adelante me llega alguna buena oportunidad.

Las muñecas están en excelentes condiciones con el cabello sedoso, el maquillaje impecable y las pestañas completas en las mayoría de los casos. Tras un buen baño -con estropajo y grandes dosis de jabón- y una sesión de peluquería han quedado perfectas.
La única que está más baqueteada es la negrita, con la que debieron jugar bastante pues su pelo está un poco aspero y poroso y las articulaciones más sueltas. También tiene una mancha oscura sobre el labio superior, el maquillaje de los ojos practicamente borrado y alguna falta en las pestañas. De momento la tengo en tratamiento con peróxido de benzoilo. Para las fotos le he quitado la crema pues se ha negado a posar en las fotos con el pegote en la cara y me ha amenazado con largarse por donde ha venido si la obligo a exhibirse de esa guisa.





No tenía una Fanny en la mano desde el año 1974 en el que una amiga mía me enseño la suya y me cambio un catálogo de Fanny por uno de los mios de Nancy. Catalogo que aún conservo.
Comentaba esto porque me ha sorprendido lo bonita que es esta muñeca que recordaba como el colmo de la sofisticación. Una cosa curiosa es que los brazos y las piernas tienen una posición distinta, esto es: el lado derecho es diferente al izquierdo con la pierna de un lado ligeramente flexionada y el arco de un brazo más abierto que el otro. La muñeca es muy posable y adopta posturas de verdadera maniquí. Me gusta mucho la articulación de la cintura y la posición isquiática que puede adoptar la muñeca.

Esta es Sonia que luce el modelo Dalila al que le faltan los calcetines. El suéter estaba en muy mal estado y ha requerido múltiples remiendos. La suerte es que el peto de la faldita los tapa por completo.





Debo comentar que los nuevos miembros de la familia son un poco reservados y solo dos de ellas me han dicho su nombre. Supongo que cuando vayan ganando confianza se presentaran.
Una vez aseadas las chicas han asaltado -para esto no han sido tímidas- el ropero de las Leslys y las Pepas y les han tomado prestados sombreros, vestidos de punto, medias etc. Tampoco se han librado las Nancys cuyo joyero y caja de bolsos han sufrido el mismo trato.



 


Huéspedes vengan que de casa nos echen; o eso es lo que han soltado las Leslys, que indignadas en grado sumo han acudido con sus protestas a sus hermanas mayores. Las Nancys y las Pepas con muy buen juicio han hecho entender a las pequeñas que las Fannys acaban de llegar de un viaje largo e incomodo y buena parte de sus ropitas están sucias y faltas de un buen repaso de costura. Hasta que tengan su vestuario en condiciones es natural que todas colaboren y compartan sus ropas con ellas.
Las Leslys han transigido pero me han hecho saber que son demasiadas para la poca ropa que tienen -en eso llevan razón las pobrinas- y me han arrancado la promesa de que les confeccionaré nuevas ropitas para ellas.





Las fotos son desastrosas. La hice con el teléfono y me temo que mis experimentos con los filtros y demás gaitas no han dado el mejor resultado. Si a eso le sumamos que están hechas en su mayoría a las dos de la madrugada y con un flash espeluznante, pues que os voy a contar.

Noelia ha tomado prestado un suéter y un gorrito a las Pepas. El bolsito y el colgante son de las Nancys. El pantalón creo que pertenece al conjunto Pinacle.




Y bueno, al menos las susodichas fotos sirven para que os hagáis a la idea de lo guapinas que son mis nuevas niñas.





Así llegaron a casa estas chicas. Las pobres muertas de frío, despeluchadas y bastante sucias.
Espero que mi negrita no vea estas foticos donde sale con la cara pringada de crema y los rulos puestos juasss...





Mil gracias a todos los que me habéis visitado a pesar del parón. Y gracias muy especiales a los amigos que todavía se acuerdan de mi. Yo tampoco los olvido.


lunes, 31 de diciembre de 2018

¡Feliz Año Nuevo!


Feliz año nuevo para mis estimados amigos blogueros.
Que seáis muy felices en este nuevo año que comienza. Os deseo mucha salud, paz y amor. Y bienestar económico que también es importante.

Espero volver a publicar y leer en breve. He estado ausente durante demasiado tiempo y lo cierto es que he echado todo esto mucho de menos.

Lo dicho: Feliz año nuevo a todos y que paséis una Nochevieja maravillosa en compañía de vuestros seres queridos.


jueves, 4 de mayo de 2017

Más Leslys teñidas


Ojos grises para Eugenia

Hola a todas y todos!
No es un secreto que estas nenas me tienen loca, y como mi obsesión va en aumento he añadido dos nuevas Leslys a mi pequeña familia.
Con motivo de la compra de mi Nancy playera encontré en la jugueteria a estas dos nenas.
Los vestidos de comunión no me interesan, y las muñecas son clónicas a las que ya tengo, pero ya que le he cogido el tranquillo a esto de teñir Leslys me las traje para casa con la idea de cambiarles el color y el corte de pelo. Me moría de ganas de tener un par con flequillo y coletitas.
Quería que conservaran el color rubio, pero más parecido al de las primeras Leslys.
He usado un único frasco de tinte para las dos muñecas. La única diferencia es que a una se lo dejé un poco más de tiempo que a la otra, por lo que el color de Eugenia es más claro que el de Elisa. En las fotos no se nota demasiado, pero en la mano se ve que no son exactamente iguales.
Os pongo unas fotos del proceso por si alguien se anima. Es sencillo, y si se tiene un poco de cuidado las muñecas no sufren daños y quedan así de bonitas.

Las niñas en sus cajas
Tal cual y con los pelos tiesos
Envueltas cual momias egipcias
Preparativo para teñir pelos
La víctima a punto de cambiar de look
Que nadie se asuste. Aunque lo parece, esto no es la matanza de Texas
Separando mechones para poner rulos
Rulos pequeños para Eugenia y grandes para Elisa. A la pobre Eugenia le falta un ojo.
Eugenia lista para cortar su flequillo y con los dos ojos en su sitio


Como es obvio todas mis Leslys de comunión tienen los ojos del mismo color y hace tiempo que busco la forma de cambiarlos. Después de dar muchas vueltas he ideado la manera de hacerlo.
Con lápices acuarelables, y un rotulador fino negro para pintar la pupila, es facilísimo crear iris de todos los colores que se le antojen a una. El problema viene cuando tienes que sacarles los iris a estas nenas. Para abreviar os contaré que es casi imposible sacarlos de lo pegados que están. Con mucho esfuerzo y estropeando las pestañitas conseguí sacar los de Eugenia y sustituirlos por unos iris de mi cosecha en un precioso color gris con circulo oscuro, muy parecidos a los de las primeras Leslys. No fue fácil, y como digo las pestañas de un ojo han quedado completamente despeluchadas.
Lo intenté también con Valentina y solo conseguí sacarle un ojo, perjudicando las pestañas; el otro se resistió a todos mis intentos. Lo mismo ocurrió con otra de mis niñas.
Al final lo dejé por imposible. Es una pena, pues si se pudieran sacar los iris con facilidad todas mis niñas tendrían unos ojos espectaculares. En fin.

Para terminar os dejo una fotos de Eugenia ya completamente acicalada y vestida con su traje de comunión.
Las fotos son tan malas que he tenido que "adornarlas" con el Photoshop y aun así no valen gran cosa. Al menos sirven para que veáis un poco lo guapina que ha quedado mi niña.





En una proxima entrada explicaré como cambiar el color de los iris a gusto de cada cual.
Haré la demostración con alguna de mis Pepas que se dejan sacar los ojos sin chistar, no como estas rebeldes.

Gracias a tod@s los que me visitais y me dejais vuestros amables comentarios.